El documento discute la salvación por fe en el Antiguo Testamento, señalando que Abraham fue justificado por su fe en las promesas de Dios y no por sus obras. También explica que Jesús nos redimió de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros en la cruz, pagando el precio de nuestros pecados para darnos salvación como un regalo por gracia mediante la fe.