La colaboración entre organizaciones no lucrativas es limitada actualmente, aunque existe voluntad de cooperar más. La colaboración puede tomar diferentes formas como redes, federaciones o proyectos conjuntos, y ofrece beneficios de eficiencia y mayor impacto. Sin embargo, obstáculos como la competencia por recursos y las culturas individualistas dificultan la cooperación. Mejorar la colaboración requiere cambios culturales, capacitación y estructuras de segundo nivel más sólidas.