Este documento proporciona orientaciones para mejorar la coordinación entre la familia, la parroquia y la escuela en la transmisión de la fe. Reconoce que todos los agentes involucrados comparten la responsabilidad de transmitir la fe, pero cada uno tiene un papel singular. La familia es responsable del despertar religioso inicial y la transmisión de los primeros elementos de la fe. La parroquia sintetiza la fe y profundiza el conocimiento a través de la catequesis. La escuela complementa la labor de la familia y la parroquia