Este documento discute la importancia de enseñar a las personas cómo pensar en lugar de decirles qué pensar. Argumenta que los padres, maestros y otros dictan sus propias opiniones pero rara vez enseñan a las personas a analizar y comprender por sí mismas. En cambio de dictar ideas, los maestros deberían enseñar a los estudiantes a usar su mente de manera libre y creativa para que puedan experimentar la verdad por sí mismos.