El documento describe un estudio realizado por la Universidad de Sussex que descubrió que es posible medir el grado de interés de una persona al mirar una pantalla en base a sus movimientos involuntarios. Esto podría tener grandes implicaciones para el desarrollo de la inteligencia artificial, ya que las computadoras del futuro podrán leer el lenguaje corporal de los usuarios y reaccionar de acuerdo a sus emociones. Las computadoras también cambiarán en su tamaño y funciones para facilitar la vida de las personas sin depender demasiado de el