Los orígenes de Internet se remontan a 1969 como un proyecto militar estadounidense llamado ARPAnet que buscaba crear una red robusta capaz de funcionar aun si parte de ella fuera destruida. ARPAnet implementó con éxito la tecnología de conmutación de paquetes que permitía dividir y enviar la información de forma flexible. En 1974 se presentó el protocolo TCP/IP que permitió conectar distintas redes y dar lugar a la Internet actual.