Este documento discute tres ideas principales:
1. Cuestiona el nombre "estudios culturales latinoamericanos" ya que reproduce una subordinación a las reglas académicas establecidas por Estados Unidos e Inglaterra, tergiversando las prácticas intelectuales latinoamericanas.
2. Explica cómo la academia globalizada homogeneiza las diferencias locales mediante la estandarización de nombres y categorías, borrando las particularidades de cada contexto.
3. Resalta la importancia de reconstruir las historias locales de