El documento describe el proceso creativo detrás de la construcción fotográfica titulada "ecos del silencio", que integra diversos elementos como un confesionario y un cuadro-escultura en un paisaje de playa. A través de técnicas digitales, se modifican imágenes para crear una composición que refleja conceptos paradoxales de eco y silencio, evocando la mitología griega y el simbolismo del aislamiento. La obra culmina en un escenario que presenta un diálogo entre elementos naturales y humanos, sugiriendo ecos de intimidad y comunicación silenciada.