El documento discute la verdad de cómo vivir con sabiduría y significado a través de la virtud y el amor por encima de la riqueza, la fama o el poder. Citando a Sócrates, Platón, Aristóteles y el Evangelio, argumenta que se trata de tratar a los demás como nos gustaría ser tratados y amar a Dios y al prójimo. Finalmente, señala que la verdadera felicidad duradera solo se puede encontrar en Dios y no en las posesiones terrenales de esta vida.