El documento presenta enseñanzas de Santiago y Pedro sobre la importancia de la fe, la conducta moral, la práctica de buenas obras, y la forma de tratar a los demás sin distinción, resaltando la necesidad de paciencia en las pruebas y el valor del arrepentimiento. Se enfatiza que la fe sin obras es estéril y que los actos bondadosos hacia los demás son esenciales para una religión verdadera. Además, se advierte sobre el poder destructivo de la lengua y la necesidad de vivir en humildad ante Dios.