Larra fue el mayor exponente del costumbrismo español, escribiendo sátira para criticar los males sociales de España a través de artículos que analizaban la sociedad y usaban el humor e ironía para enseñar verdades sobre los errores del público. Contribuyó también al auge del periodismo y la narrativa a través de sus obras publicadas con seudónimos en periódicos de la época.