El documento aborda las barreras que enfrenta el evangelismo personal, incluyendo barreras de identidad, religiosas, idiomáticas y sociales, y cómo superarlas siguiendo el ejemplo del apóstol Pablo y enseñanzas de Cristo. Resalta que la Palabra de Dios no tiene fronteras y que, a pesar de los obstáculos, no hay barrera insuperable para la difusión del evangelio. Se enfatiza la importancia de ver a los demás como Dios los ve y de compartir nuestras vidas en Cristo para derribar estas barreras.