El documento resume el Salmo 73, escrito por el profeta Asaf. Asaf inicialmente sintió envidia al ver la prosperidad de los impíos, quienes no temían a Dios ni a la muerte. Sin embargo, Asaf luego comprendió que Dios es bueno para Israel y los limpios de corazón. El salmo advierte que el pueblo de Dios podría confundirse al ver a los impíos prosperar, pero que Dios extraerá su abundancia.