El partograma es una herramienta esencial para monitorear el trabajo de parto, permitiendo un seguimiento detallado de la madre y el bebé, y facilitando intervenciones oportunas para reducir complicaciones. Este instrumento aporta un enfoque personalizado al cuidado obstétrico y busca disminuir la morbilidad y mortalidad materno-perinatal a través de un diagnóstico precoz. A pesar de sus ventajas, como su capacidad para identificar rápidamente patrones de distocia, su uso requiere un protocolo y juicio clínico adecuado.