En una carta a su hija, el autor reflexiona sobre la importancia de desarrollarse como individuo antes de entrar en una relación y la naturaleza de la verdadera felicidad, que se encuentra dentro de uno mismo. Explica que las relaciones de pareja se basan en la amistad y la capacidad de resolver conflictos, y advierte sobre los diferentes estilos de amar y la necesidad de alinear esos estilos para evitar fracasos. Además, enfatiza que el crecimiento personal y la apreciación de los pequeños momentos son esenciales para el éxito en las relaciones y la vida en general.