El documento analiza la migración digital de la sociedad española, destacando un cambio en los hábitos hacia el consumo de información a través de internet y dispositivos móviles. Se identifica al nuevo consumidor como un 'prosumidor' que genera y comparte contenido en redes sociales, en contraposición al receptor pasivo de información. Además, se menciona un descenso en la inversión publicitaria en medios tradicionales y un aumento en el uso de internet como fuente de información, evidenciando un cambio en el comportamiento de las audiencias.