LOCALIZACION Y ACCESO:
Abajas, pueblo y municipio situado en el limite occidental de la Bureba, a 45 kilómetros
de Burgos. El acceso desde la capital se realiza por la N-623 en dirección a Santander.
Una vez atravesado el pueblo de Sotopalacios se toma la C-639 que conduce a
Villarcayo. Antes de llegar a Cernégula aparece un desvío señalizado a la derecha que
permite en unos 4 kilómetros alcanzar el núcleo. El acceso desde Briviesca se hace por
la carretera local en dirección a Poza de la Sal. Un poco antes de llegar a esta localidad
se toma un desvío a la izquierda continuando el trayecto por la carretera provincial que
nos lleva a Lences. Será en este pueblo donde se gire a la derecha en Dirección Abajas.
Distan unos 28 kilómetros de la capital de la comarca.
La iglesia se encuentra al norte del pueblo en lo alto de un cerro. Desde aquí, se domina
todo el núcleo constituido por un grupo de casas y se divisa un paisaje compuesto por
pequeños valles. (Madoz(1845-50) describe el paisaje así “sus montes se ven poblados
de mucho espliego, enebro bajo, salvia, robles, encinas, y ricos y abundantes pastos”.
HISTORIA Y DOCUMENTACIÓN
El origen de su topónimo es incierto. Pudiera tratarse de la fórmula de bajas por
referencia a edificaciones achatadas existentes en el pueblo. Mínima es la
documentación encontrada sobre esta localidad. En 1068, el noble Aznar Sánchez y su
mujer Gontroda donan al Monasterio de San Millán de la Cogolla entre otras muchas
propiedades todo lo que tienen en Abajas. Se trata del primer documento donde consta
la existencia de esta villa. De 1094 es la donación hecha por Mayor al obispo de Burgos
Gómez. De una propiedad sita en abajas y Cernégula en sufragio de su alma y la de sus
padres, heredada de su abuelo Rodrigo Gonzáles. En 1150, en la donación que hace el
rey Alfonso VII al Monasterio de Rioseco(fundado por el mismo en Quintanajuar en
1137) aparece el término Abajas. Se trata de un lugar colindante con el monasterio y es
posible su vinculación al menos en cuanto a que en esta villa poseía propiedades. En
1186, en la donación de una alberguería al abad de San Cipriano de Montes de Oca,
figura como testigo Ferrandus Ximenez de Abajas. En 1226, Gómez Manrique y su
mujer venden a Rodrigo, abad de Rioseco una heredad que tenían en Abajas. En 1245,
el abad del monasterio de Oña, Pedro IV dona a Ferrant González entre otras heredades,
una en Abajas. En 1279, Guiter Alfonso de Sedano y su esposa permutan con el
Monasterio de Oña varias propiedades, entre ellas alguna en Abajas. En el siglo XIII
testigos de Abajas confirman documentos relacionados con el Monasterio de San
Salvador de Oña. En el año 1486, Abajas era un término que configuraban la Merindad
de la Bureba, siendo el Castillo de los Rojas su centro político y militar.
ARQUITECTURA
La iglesia de Santa María se estructura en dos naves, portada abierta en el muro sur y
torre-campanario de planta cuadrangular a los pies de la nave principal. Todo el
conjunto está erigido con sillares de piedra arenisca, siendo su corte más regular en la
cabecera y muro oeste del templo. En el interior, antes de la restauración era dificil
percibir la labra original de los sillares tal y como se muestra hoy debido al encalado de
los muros y a la variada gama cromática de la pintura de columnas y arcos.
La cabecera y la nave principal están delimitadas por un arco triunfal ligeramente
apuntado, sostenido por semicolumnas adosadas con capiteles decorados. El semicírculo
absidal presenta bóveda de horno, en tanto que el presbiterio y la nave se cubren con
bóveda de cañón ligeramente apuntado. La cubierta de la nave se articula en tres tramos
por medio de dos arcos fajones doblados de medio punto. Estos reposan en
semicolumnas adosadas a gruesos pilares con capitales labrados. La nave lateral norte
anexionada en época moderna (siglo XVI) detenta tres tramos cubiertos con bóveda de
crucería estrellada, siendo la del tramo central similar a la de la sacristía.
Al exterior, el ábside se levanta sobre un pequeño podium y presenta un articulación de
tres paños producida por dos esbeltas columnas que enlazan directamente con la
cornisa. Esta división a base de columnas entregas aparece en Bareyo (Cantabria) y es
un tipo muy repetido en el románico del norte burgalés (Vallejo de Mena, Siones, San
Pantaleón de Losa, Barcena de Pienza..) Una hilera de canecillos (cabezas masculinas y
femeninas, cabeza de toro) decora el alero del ábside y una moldura con el motivo de
ajedrezado lo recorre a la altura de la línea de imposta de las ventanas.
Los vanos presentan forma de arco de medio punto y no todos son visibles al exterior
debido al adosamiento de la nave septentrional en uno de los paños. Sus tímpanos de
decoraron con tres arquitos ciegos de medio punto, uno en la parte superior y los otros
dos en la inferior. Se trata de un motivo ornamental localizado no sólo en las iglesias de
la Bureba (Hermosilla, Castil de Lences...) sino también en los monumentos románticos
sorianos. Según Pérez Carmona, era un indicio más de las relaciones entre el románico
de las dos provincias. Ya en el interior, en el muro norte del tramo recto de la cabecera,
sobre la puerta que da acceso a la sacristía, aparece un vano cegado, Está configurado
por un arco de medio punto que apea en sendas columnas de capiteles embellecidos con
motivos vegetales.
La única portada de acceso a la iglesia se abrió en el muro sur, en el segundo tramo de
la nave. De arco de medio punto, está formada por dos arquivoltas y por un tímpano
decorado.
Sobre el último tramo de la nave principal se erige una torre-campanario. Consta de un
único cuerpo en el que se abren dos vanos de medio punto en cada uno de los lados. Su
acceso es posible desde una escalera de dos tramos adosada al muro sur.
La fase constructiva dominante en el templo es claramente románica, pudiéndose
distinguir una primera etapa a mediados del siglo XII correspondiente a la estructura de
la nave principal y ábside; y una segunda –último cuarto el siglo XII- en la que se abre
la portada. Esta delimitación cronológica del edificio no debe pasar por alto las reformas
y añadidos posteriores – nave lateral norte, torre, sacristía abierta en el muro sur de la
nave principal y atrio- que tuvieron lugar en época posmedieval deformando de manera
considerable la fisonomía original de la misma.
ESCULTURA:
Si desde la perspectiva arquitectónica Santa María es un edificio sencillo representativo
del románico popular, desde el punto de vista escultórico la calidad de su labra nos
sorprenderá en las arquivoltas y capitel de la portada.
En el interior del templo la decoración escultórica se reduce a los capiteles sobre los que
apean los arco fajones. Representan leones (foto 41), arpías, aves afrontadas y temas
florales. Su estructura es rudimentaria y de gran limitación iconográfica.
Está relacionada estilísticamente con templos de la comarca burebana como
Valdearnedo, Castil de Lences, etc.
En el exterior, la escultura se concentra en el ábside y en la portada. Su ornamentación
delimita las dos campañas románicas existentes en el edificio. La primera continúa la
factura tosca ya vista en el interior. Los motivos representados en dos capiteles de las
columnas adosadas y en los canecillos son obra de un cantero local limitado
técnicamente. La segunda campaña nada tuvo que ver con la primera. Se centra en la
portada en la que con toda seguridad trabajó un escultor o un grupo de escultores de
filiación silense.
La portada abierta en el tramo central de la nave del muro sur está protegida por un atrio
.De medio punto, está decorada por dos arquivoltas, historiada una y de simple baquetón
liso la otra. En la historiada se labraron los siguientes motivos entrelazos de tallos y
hojas caladas; la lucha entre el hombre y el dragón (foto 60); un personaje encapuchado
sacándose del pie una espina sobre un fondo de follaje simbolizando un espinario
“púdico” ( foro 63); un jinete llevando sobre la grupa de su caballo un perro y
posiblemente un halcón, del que sólo restan parte del cuerpo y la cola (foto 28); una
arpía volviéndose a la figura anterior y en medio de ambas otra pequeña ave de frente;
dos cuadrúpedos que semejan ciervos o cabras que giran la cabeza para morder las hojas
del árbol de la vida; un águila o halcón con las alas explayadas devorando un conejo o
cordero (foto 36); y finalmente, dos dragones de largos cuellos entrecruzados y con
colas terminadas en follaje.
El águila devorando a una liebre tiene un doble significado: negativo –imagen de la gula
o del ser humano débil, indefenso ante el acoso del mal- o positivo puesto que el águila
–símbolo de renovación y de elevada espiritualidad- al comer la liebre –símbolo del
alma pusilánime- la transforma en un ser nuevo.
La lucha del hombre y el dragón pudiera representar la escena de un san Miguel sin alas
alanceando al dragón. La fuente de esta lucha en el arte románico hay que buscarla más
que en los mitos orientales, germánicos, celtas..., en la descripción del Apocalipsis e
incluso en otros pasajes. También pudiera representar a San Jorge sin caballo, el
legendario sirio que tras un reñido combate con el dragón, consigue liberar a la hija del
rey y a las doncellas y mancebos que periódicamente le habían de entregar. El soldado
de esta escena viste una túnica abierta por delante, se encorva hacia atrás para una mejor
adaptación al marco, y sujeta por la cabeza al monstruo alado de larga cola retorcida
atravesando sus fauces con una gruesa espada.
Otro elemento destacable es el tímpano. Se apoya en unas mensulas lisas idénticas a las
existentes en Gredilla de Sedano. Se adorna con una columnilla sobre concha y con
arquillos polilobulados poco calados de influencia islámica observados también en otras
iglesias burgalesas ( navas de Bureba, Escóbados de Abajo, Bozoo, Gredilla, Moradillo
de Sedano y Santa Gadea del Cid). Otro vestigio islámico es el alfiz o arrabá decorado
con billetes. Enmarca el arco de medio punto y encierra la parte superior de la portada.
Su disposición es tangente a los seis canecillos figurados (acróbata, garza, arpía, cabeza
femenina y Sansón y el león) que soporta el tejaroz.
Los capiteles sobre los que apean arquivoltas están decorados con los siguientes
motivos: sirena junto a un trasgo, arpías pareadas (foto 46), grifos afrontados (foto 49) y
hojas de acanto finamente labradas.
La gran calidad técnica lograda en la dovelas historiadas y en los capiteles así como su
iconografía lleva a relacionar esta portada con el claustro de Silos, en particular con el
Relieve de la Anunciación. Es reseñable la aptitud del maestro de Abajas ya que no se
limitó a repetir los mismos motivos sino que también creó los suyos propios.
Posiblemente detrás de él se encontrara un mentor de formación monacal que diseño un
programa iconográfico donde se enfrentaron las fuerzas del mal (animales fabulosos,
espinario, acróbata) y del bien (ciervos o cabras comiendo del árbol de la vida, los
triunfos de Sansón y el caballero sobre el león y dragón respectivamente).

Abajas

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    LOCALIZACION Y ACCESO: Abajas,pueblo y municipio situado en el limite occidental de la Bureba, a 45 kilómetros de Burgos. El acceso desde la capital se realiza por la N-623 en dirección a Santander. Una vez atravesado el pueblo de Sotopalacios se toma la C-639 que conduce a Villarcayo. Antes de llegar a Cernégula aparece un desvío señalizado a la derecha que permite en unos 4 kilómetros alcanzar el núcleo. El acceso desde Briviesca se hace por la carretera local en dirección a Poza de la Sal. Un poco antes de llegar a esta localidad se toma un desvío a la izquierda continuando el trayecto por la carretera provincial que nos lleva a Lences. Será en este pueblo donde se gire a la derecha en Dirección Abajas. Distan unos 28 kilómetros de la capital de la comarca. La iglesia se encuentra al norte del pueblo en lo alto de un cerro. Desde aquí, se domina todo el núcleo constituido por un grupo de casas y se divisa un paisaje compuesto por pequeños valles. (Madoz(1845-50) describe el paisaje así “sus montes se ven poblados de mucho espliego, enebro bajo, salvia, robles, encinas, y ricos y abundantes pastos”. HISTORIA Y DOCUMENTACIÓN El origen de su topónimo es incierto. Pudiera tratarse de la fórmula de bajas por referencia a edificaciones achatadas existentes en el pueblo. Mínima es la documentación encontrada sobre esta localidad. En 1068, el noble Aznar Sánchez y su mujer Gontroda donan al Monasterio de San Millán de la Cogolla entre otras muchas propiedades todo lo que tienen en Abajas. Se trata del primer documento donde consta la existencia de esta villa. De 1094 es la donación hecha por Mayor al obispo de Burgos Gómez. De una propiedad sita en abajas y Cernégula en sufragio de su alma y la de sus padres, heredada de su abuelo Rodrigo Gonzáles. En 1150, en la donación que hace el rey Alfonso VII al Monasterio de Rioseco(fundado por el mismo en Quintanajuar en 1137) aparece el término Abajas. Se trata de un lugar colindante con el monasterio y es posible su vinculación al menos en cuanto a que en esta villa poseía propiedades. En 1186, en la donación de una alberguería al abad de San Cipriano de Montes de Oca, figura como testigo Ferrandus Ximenez de Abajas. En 1226, Gómez Manrique y su mujer venden a Rodrigo, abad de Rioseco una heredad que tenían en Abajas. En 1245, el abad del monasterio de Oña, Pedro IV dona a Ferrant González entre otras heredades, una en Abajas. En 1279, Guiter Alfonso de Sedano y su esposa permutan con el Monasterio de Oña varias propiedades, entre ellas alguna en Abajas. En el siglo XIII testigos de Abajas confirman documentos relacionados con el Monasterio de San Salvador de Oña. En el año 1486, Abajas era un término que configuraban la Merindad de la Bureba, siendo el Castillo de los Rojas su centro político y militar. ARQUITECTURA La iglesia de Santa María se estructura en dos naves, portada abierta en el muro sur y torre-campanario de planta cuadrangular a los pies de la nave principal. Todo el conjunto está erigido con sillares de piedra arenisca, siendo su corte más regular en la cabecera y muro oeste del templo. En el interior, antes de la restauración era dificil percibir la labra original de los sillares tal y como se muestra hoy debido al encalado de los muros y a la variada gama cromática de la pintura de columnas y arcos. La cabecera y la nave principal están delimitadas por un arco triunfal ligeramente apuntado, sostenido por semicolumnas adosadas con capiteles decorados. El semicírculo
  • 2.
    absidal presenta bóvedade horno, en tanto que el presbiterio y la nave se cubren con bóveda de cañón ligeramente apuntado. La cubierta de la nave se articula en tres tramos por medio de dos arcos fajones doblados de medio punto. Estos reposan en semicolumnas adosadas a gruesos pilares con capitales labrados. La nave lateral norte anexionada en época moderna (siglo XVI) detenta tres tramos cubiertos con bóveda de crucería estrellada, siendo la del tramo central similar a la de la sacristía. Al exterior, el ábside se levanta sobre un pequeño podium y presenta un articulación de tres paños producida por dos esbeltas columnas que enlazan directamente con la cornisa. Esta división a base de columnas entregas aparece en Bareyo (Cantabria) y es un tipo muy repetido en el románico del norte burgalés (Vallejo de Mena, Siones, San Pantaleón de Losa, Barcena de Pienza..) Una hilera de canecillos (cabezas masculinas y femeninas, cabeza de toro) decora el alero del ábside y una moldura con el motivo de ajedrezado lo recorre a la altura de la línea de imposta de las ventanas. Los vanos presentan forma de arco de medio punto y no todos son visibles al exterior debido al adosamiento de la nave septentrional en uno de los paños. Sus tímpanos de decoraron con tres arquitos ciegos de medio punto, uno en la parte superior y los otros dos en la inferior. Se trata de un motivo ornamental localizado no sólo en las iglesias de la Bureba (Hermosilla, Castil de Lences...) sino también en los monumentos románticos sorianos. Según Pérez Carmona, era un indicio más de las relaciones entre el románico de las dos provincias. Ya en el interior, en el muro norte del tramo recto de la cabecera, sobre la puerta que da acceso a la sacristía, aparece un vano cegado, Está configurado por un arco de medio punto que apea en sendas columnas de capiteles embellecidos con motivos vegetales. La única portada de acceso a la iglesia se abrió en el muro sur, en el segundo tramo de la nave. De arco de medio punto, está formada por dos arquivoltas y por un tímpano decorado. Sobre el último tramo de la nave principal se erige una torre-campanario. Consta de un único cuerpo en el que se abren dos vanos de medio punto en cada uno de los lados. Su acceso es posible desde una escalera de dos tramos adosada al muro sur. La fase constructiva dominante en el templo es claramente románica, pudiéndose distinguir una primera etapa a mediados del siglo XII correspondiente a la estructura de la nave principal y ábside; y una segunda –último cuarto el siglo XII- en la que se abre la portada. Esta delimitación cronológica del edificio no debe pasar por alto las reformas y añadidos posteriores – nave lateral norte, torre, sacristía abierta en el muro sur de la nave principal y atrio- que tuvieron lugar en época posmedieval deformando de manera considerable la fisonomía original de la misma. ESCULTURA: Si desde la perspectiva arquitectónica Santa María es un edificio sencillo representativo del románico popular, desde el punto de vista escultórico la calidad de su labra nos sorprenderá en las arquivoltas y capitel de la portada. En el interior del templo la decoración escultórica se reduce a los capiteles sobre los que apean los arco fajones. Representan leones (foto 41), arpías, aves afrontadas y temas florales. Su estructura es rudimentaria y de gran limitación iconográfica.
  • 3.
    Está relacionada estilísticamentecon templos de la comarca burebana como Valdearnedo, Castil de Lences, etc. En el exterior, la escultura se concentra en el ábside y en la portada. Su ornamentación delimita las dos campañas románicas existentes en el edificio. La primera continúa la factura tosca ya vista en el interior. Los motivos representados en dos capiteles de las columnas adosadas y en los canecillos son obra de un cantero local limitado técnicamente. La segunda campaña nada tuvo que ver con la primera. Se centra en la portada en la que con toda seguridad trabajó un escultor o un grupo de escultores de filiación silense. La portada abierta en el tramo central de la nave del muro sur está protegida por un atrio .De medio punto, está decorada por dos arquivoltas, historiada una y de simple baquetón liso la otra. En la historiada se labraron los siguientes motivos entrelazos de tallos y hojas caladas; la lucha entre el hombre y el dragón (foto 60); un personaje encapuchado sacándose del pie una espina sobre un fondo de follaje simbolizando un espinario “púdico” ( foro 63); un jinete llevando sobre la grupa de su caballo un perro y posiblemente un halcón, del que sólo restan parte del cuerpo y la cola (foto 28); una arpía volviéndose a la figura anterior y en medio de ambas otra pequeña ave de frente; dos cuadrúpedos que semejan ciervos o cabras que giran la cabeza para morder las hojas del árbol de la vida; un águila o halcón con las alas explayadas devorando un conejo o cordero (foto 36); y finalmente, dos dragones de largos cuellos entrecruzados y con colas terminadas en follaje. El águila devorando a una liebre tiene un doble significado: negativo –imagen de la gula o del ser humano débil, indefenso ante el acoso del mal- o positivo puesto que el águila –símbolo de renovación y de elevada espiritualidad- al comer la liebre –símbolo del alma pusilánime- la transforma en un ser nuevo. La lucha del hombre y el dragón pudiera representar la escena de un san Miguel sin alas alanceando al dragón. La fuente de esta lucha en el arte románico hay que buscarla más que en los mitos orientales, germánicos, celtas..., en la descripción del Apocalipsis e incluso en otros pasajes. También pudiera representar a San Jorge sin caballo, el legendario sirio que tras un reñido combate con el dragón, consigue liberar a la hija del rey y a las doncellas y mancebos que periódicamente le habían de entregar. El soldado de esta escena viste una túnica abierta por delante, se encorva hacia atrás para una mejor adaptación al marco, y sujeta por la cabeza al monstruo alado de larga cola retorcida atravesando sus fauces con una gruesa espada. Otro elemento destacable es el tímpano. Se apoya en unas mensulas lisas idénticas a las existentes en Gredilla de Sedano. Se adorna con una columnilla sobre concha y con arquillos polilobulados poco calados de influencia islámica observados también en otras iglesias burgalesas ( navas de Bureba, Escóbados de Abajo, Bozoo, Gredilla, Moradillo de Sedano y Santa Gadea del Cid). Otro vestigio islámico es el alfiz o arrabá decorado con billetes. Enmarca el arco de medio punto y encierra la parte superior de la portada. Su disposición es tangente a los seis canecillos figurados (acróbata, garza, arpía, cabeza femenina y Sansón y el león) que soporta el tejaroz.
  • 4.
    Los capiteles sobrelos que apean arquivoltas están decorados con los siguientes motivos: sirena junto a un trasgo, arpías pareadas (foto 46), grifos afrontados (foto 49) y hojas de acanto finamente labradas. La gran calidad técnica lograda en la dovelas historiadas y en los capiteles así como su iconografía lleva a relacionar esta portada con el claustro de Silos, en particular con el Relieve de la Anunciación. Es reseñable la aptitud del maestro de Abajas ya que no se limitó a repetir los mismos motivos sino que también creó los suyos propios. Posiblemente detrás de él se encontrara un mentor de formación monacal que diseño un programa iconográfico donde se enfrentaron las fuerzas del mal (animales fabulosos, espinario, acróbata) y del bien (ciervos o cabras comiendo del árbol de la vida, los triunfos de Sansón y el caballero sobre el león y dragón respectivamente).