ANYI PAOLA DURAN RAMIREZ
           1002
   Los abonos y los fertilizantes como
    dijimos al principio, generalmente son
    considerados como sinónimos; ya
    aclaramos que los segundos son de
    origen mineral y fabricados por el
    hombre, y los primeros, son de origen
    orgánico, es decir, "fabricados" por
    procesos de transformación de la propia
                   naturaleza.
   El uso de ambos debe de hacerse conjuntamente y
    no por separado. Los abonos orgánicos no son
    substitutos    de      los    fertilizantes   sino
    complementarios de éstos y su origen es 100% de
    productos que antes tuvieron una forma de vida y
    ahora tienen otra, es decir, es materia viva:
    Composta, Humus, Estiércol y toda clase de vida
    orgánica en descomposición como restos vegetales
    (hojas, ramitas, etc.).    Todos los abonos son
    fertilizantes pero los fertilizantes no son
    abonos. Fertilizar significa mejorar la fecundidad
    de la tierra.
   La importancia fundamental de su necesidad en
    las tierras obedece a que los abonos orgánicos son
    fuente de vida bacteriana del suelo sin la cual no se
    puede dar la nutrición de las plantas.
   Para aprovechar la aplicación de los minerales
    contenidos en los fertilizantes, las plantas
    requieren que se los den "listos" para asimilarlos y
    esto solo es posible con la intervención de los
    millones de microorganismos contenidos en los
    abonos orgánicos que transforman los minerales
    en elementos "comestibles" para las plantas, de ahí
    la importancia de utilizarlos conjuntamente.
   Dicho de manera concreta, sin abonos
    orgánicos no hay proceso alimenticio aunque se
    apliquen fertilizantes, y lo que es peor aún, si
    no son aprovechados los minerales adicionados
    de los fertilizantes éstos se convierten en sales
    insolubles y lejos de ayudar al desarrollo de las
    plantas las deprime, abate y mata.
   Los abonos (de origen orgánico) actúan
    aumentando las condiciones nutritivas de la
    tierra pero también mejoran su condición física
    (estructura) y aportan materia orgánica,
    bacterias beneficiosas y (en ocasiones)
    hormonas y por supuesto también fertilizan.
   Los abonos actúan más lentamente que los
    fertilizantes pero su efecto es más duradero y
    pueden aplicarse mas frecuentemente pues no
    tienen     secuelas    perjudiciales,    por    el
    contrario. Los abonos también calientan la
    tierra; en tierras donde no hay presencia
    orgánica suficiente, estas son frías y las plantas
    crecen poco y mal; por el contrario, en tierras
    porosas por la aplicación constante de abonos
    orgánicos, se tornan calientes y favorecen el
    desarrollo de las raíces, principal vía de
    nutrición de plantas y pastos.
   Los abonos verdes son plantas que, lejos del suelo,
    lo mejoran y le aportan elementos nutritivos para
    preparar el cultivo de hortalizas o plantas
    ornamentales.
   La siembra de abonos vegetales no es algo nuevo.
    Al contrario, esta práctica es sin duda tan antigua
    como la agricultura y está vinculada al barbecho:
    un año de cada tres o cuatro se deja descansar la
    tierra, sembrando en ella plantas que le permitan
    recuperarse, airean el suelo y, una vez enterradas,
    le aportan humus e incluso nitrógeno.
   Mientras que el suelo de un huerto clásico está al
    descubierto, el de un huerto ecológico, o natural,
    siempre está cubierto, tal y como estaría en la
    Naturaleza, para que permanezca protegido de la
    interperie, en especial del azote de la lluvia, que lo
    vuelve compacto, y del sol intenso, nefasto para la
    vida de los microorganismos. Los abonos
    verdes forman un empajado vivo, una cubierta
    vegetal densa que desacelera la evaporación.
   Los abonos verdes, a menudo muy densos,
    eliminan la competencia de las malas hierbas y
    limpian el suelo. Por eso, se utilizan entre las tablas
    cultivadas y entre las hileras, pero también en
    suelos nuevos que empiezan a cultivarse o después
    del terraplenado, como plantas pioneras.
   Gracias a sus profundas raíces, muchos abonos
    verdes mejoran la estructura del suelo,
    aireándolo y haciéndolo menos compacto. Los
    que enraizan profundamente, como el centeno,
    disuelven los elementos minerales del subsuelo
    y mejoran su fertilidad en profundidad. Por
    eso, los abonos verdes no se arrancan sino que
    se cortan.
   Al ser de crecimiento rápido, los abonos verdes
    proporcionan mucho follaje, utilizable como
    capa de paja in situ o en la pila de compost. Por
    tanto, enriquecen el suelo de humus. Además,
    las plantas de la familia de las leguminosas
    aportan nitrógeno, que impulsa el crecimeinto
    de las hortalizas.
   - Consuelda (Symphytum officinale)
   - Mijo (Millium effusum)
   - Mostaza blanca (Sinapis alba)
   - Facelia (phacelia tanacetifolia)
   - Alforfón (fagopyrum esculentum)
   - Centeno (Escale cereale)
   - Altramuz (Lupinus alba)
   - Lupulina (Medicago lupulina)
   - Guisante forrajero (Pisum sativum)
   - Trébol (Trifolium incarnatum)
   - Trébol blanco (Trifolium repens)
   - Arveja de invierno (Vicia sativa)

Abonos organicos

  • 1.
    ANYI PAOLA DURANRAMIREZ 1002
  • 2.
    Los abonos y los fertilizantes como dijimos al principio, generalmente son considerados como sinónimos; ya aclaramos que los segundos son de origen mineral y fabricados por el hombre, y los primeros, son de origen orgánico, es decir, "fabricados" por procesos de transformación de la propia naturaleza.
  • 3.
    El uso de ambos debe de hacerse conjuntamente y no por separado. Los abonos orgánicos no son substitutos de los fertilizantes sino complementarios de éstos y su origen es 100% de productos que antes tuvieron una forma de vida y ahora tienen otra, es decir, es materia viva: Composta, Humus, Estiércol y toda clase de vida orgánica en descomposición como restos vegetales (hojas, ramitas, etc.). Todos los abonos son fertilizantes pero los fertilizantes no son abonos. Fertilizar significa mejorar la fecundidad de la tierra.
  • 4.
    La importancia fundamental de su necesidad en las tierras obedece a que los abonos orgánicos son fuente de vida bacteriana del suelo sin la cual no se puede dar la nutrición de las plantas.  Para aprovechar la aplicación de los minerales contenidos en los fertilizantes, las plantas requieren que se los den "listos" para asimilarlos y esto solo es posible con la intervención de los millones de microorganismos contenidos en los abonos orgánicos que transforman los minerales en elementos "comestibles" para las plantas, de ahí la importancia de utilizarlos conjuntamente.
  • 5.
    Dicho de manera concreta, sin abonos orgánicos no hay proceso alimenticio aunque se apliquen fertilizantes, y lo que es peor aún, si no son aprovechados los minerales adicionados de los fertilizantes éstos se convierten en sales insolubles y lejos de ayudar al desarrollo de las plantas las deprime, abate y mata.  Los abonos (de origen orgánico) actúan aumentando las condiciones nutritivas de la tierra pero también mejoran su condición física (estructura) y aportan materia orgánica, bacterias beneficiosas y (en ocasiones) hormonas y por supuesto también fertilizan.
  • 6.
    Los abonos actúan más lentamente que los fertilizantes pero su efecto es más duradero y pueden aplicarse mas frecuentemente pues no tienen secuelas perjudiciales, por el contrario. Los abonos también calientan la tierra; en tierras donde no hay presencia orgánica suficiente, estas son frías y las plantas crecen poco y mal; por el contrario, en tierras porosas por la aplicación constante de abonos orgánicos, se tornan calientes y favorecen el desarrollo de las raíces, principal vía de nutrición de plantas y pastos.
  • 7.
    Los abonos verdes son plantas que, lejos del suelo, lo mejoran y le aportan elementos nutritivos para preparar el cultivo de hortalizas o plantas ornamentales.  La siembra de abonos vegetales no es algo nuevo. Al contrario, esta práctica es sin duda tan antigua como la agricultura y está vinculada al barbecho: un año de cada tres o cuatro se deja descansar la tierra, sembrando en ella plantas que le permitan recuperarse, airean el suelo y, una vez enterradas, le aportan humus e incluso nitrógeno.
  • 8.
    Mientras que el suelo de un huerto clásico está al descubierto, el de un huerto ecológico, o natural, siempre está cubierto, tal y como estaría en la Naturaleza, para que permanezca protegido de la interperie, en especial del azote de la lluvia, que lo vuelve compacto, y del sol intenso, nefasto para la vida de los microorganismos. Los abonos verdes forman un empajado vivo, una cubierta vegetal densa que desacelera la evaporación.  Los abonos verdes, a menudo muy densos, eliminan la competencia de las malas hierbas y limpian el suelo. Por eso, se utilizan entre las tablas cultivadas y entre las hileras, pero también en suelos nuevos que empiezan a cultivarse o después del terraplenado, como plantas pioneras.
  • 9.
    Gracias a sus profundas raíces, muchos abonos verdes mejoran la estructura del suelo, aireándolo y haciéndolo menos compacto. Los que enraizan profundamente, como el centeno, disuelven los elementos minerales del subsuelo y mejoran su fertilidad en profundidad. Por eso, los abonos verdes no se arrancan sino que se cortan.  Al ser de crecimiento rápido, los abonos verdes proporcionan mucho follaje, utilizable como capa de paja in situ o en la pila de compost. Por tanto, enriquecen el suelo de humus. Además, las plantas de la familia de las leguminosas aportan nitrógeno, que impulsa el crecimeinto de las hortalizas.
  • 10.
    - Consuelda (Symphytum officinale)  - Mijo (Millium effusum)  - Mostaza blanca (Sinapis alba)  - Facelia (phacelia tanacetifolia)  - Alforfón (fagopyrum esculentum)  - Centeno (Escale cereale)  - Altramuz (Lupinus alba)  - Lupulina (Medicago lupulina)  - Guisante forrajero (Pisum sativum)  - Trébol (Trifolium incarnatum)  - Trébol blanco (Trifolium repens)  - Arveja de invierno (Vicia sativa)