Este documento presenta un diálogo entre Juan, Diego y Taumante sobre la contemplación de las estrellas. Juan cree que el cielo y la naturaleza son obra de Dios, mientras que Diego argumenta que solo las ciencias pueden explicar estos fenómenos. Taumante se hace preguntas existenciales sobre el origen del universo, la existencia de Dios, el sentido de la vida y la felicidad. Luego cuestiona la utilidad de hacerse estas preguntas.