El break dance surgió en los años 70 en el sur del Bronx como una forma de danza callejera desarrollada por jóvenes latinos y afroamericanos para expresarse de manera creativa y no violenta. Consiste en bailes improvisados y de contacto con el público, como el popping, locking, robot y krumping. Muchos de estos estilos se originaron en la comunidad negra estadounidense y se bailan al ritmo de funk, hip hop y soul.