El documento describe el acueducto de Segovia, una de las obras de ingeniería romana mejor conservadas. Mide 638 metros y está compuesto por 166 arcos, algunos dobles, que transportaban agua desde el río Frío hasta la ciudad. Aunque su datación exacta es incierta, probablemente se construyó a finales del siglo I o principios del II d.C. El acueducto ha sido restaurado y protegido debido a su importancia histórica y belleza arquitectónica.