El Imperio Bizantino surgió en 395 d.C. con la división del Imperio Romano ordenada por el emperador Teodosio, estableciendo la capital en Constantinopla fundada en 330 d.C. Tuvo características políticas como provincias militares (Themas), económicas basadas en agricultura y comercio, y religiosas como el cristianismo hasta el Cisma de 1054. Destacan los emperadores Justiniano con la edad de oro en el siglo VI, Heraclio I con reorganización administrativa,