La adicción a la pornografía es una adicción real que afecta los mismos puntos del cerebro que las drogas y el alcohol. Se inicia como una curiosidad pero luego se convierte en un hábito difícil de dejar que causa síndromes de abstinencia y recaídas. Para superar la adicción, el adicto debe eliminar todos los estímulos relacionados y llenar su tiempo libre con actividades constructivas.