Este documento discute los efectos dañinos de la pornografía. En primer lugar, resume las posiciones de quienes ven la pornografía como inofensiva o incluso saludable, contrastando con estudios que muestran que incita a la violencia, degrada la imagen de la mujer y puede conducir a actos criminales. Luego, detalla cómo la pornografía genera adicción y borra el matrimonio de la sexualidad. Finalmente, establece que desde una perspectiva espiritual, la pornografía es considerada pecado según la Biblia.