La muralla árabe de Madrid fue construida en el siglo IX por orden del emir Mohamed I para proteger la ciudad. Otras estructuras de la época árabe incluyen la Torre de Narigües y la Puerta de la Vega. Tras la Reconquista cristiana, se construyeron nuevas fortificaciones como el Castillo de Manzanares el Real y la iglesia de San Nicolás, una de las más antiguas de Madrid.