El documento alerta sobre los riesgos de administrar sulfato de magnesio parenteral de forma continua durante más de 5-7 días en mujeres embarazadas para tratar un parto prematuro. Estudios muestran que esto puede causar hipocalcemia y anormalidades óseas en el feto en desarrollo. Se recomienda que el sulfato de magnesio solo se use durante el embarazo si es claramente necesario y que las mujeres embarazadas consulten a su médico.