Este documento presenta lineamientos sobre una alimentación saludable para niños y adolescentes. Reconoce que una dieta balanceada previene enfermedades crónicas y mejora la calidad de vida. Recomienda incluir frutas, verduras, legumbres, pescado, lácteos bajos en grasa y reducir el consumo de sal, azúcar y grasas. También enfatiza la importancia de establecer hábitos alimenticios saludables desde una edad temprana.