Una dieta equilibrada es importante a todas las edades para mantener una buena salud ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis. Una dieta equilibrada debe incluir suficientes proteínas, calcio y vitamina D, obtenidos principalmente de productos lácteos, verduras de hoja verde y pescado. La dieta debe adaptarse a las necesidades nutricionales específicas de cada etapa de la vida, desde la infancia hasta la vejez.