El altar tradicional de Día de Muertos tiene sus orígenes en los altares precolombinos dedicados a diferentes dioses. Los españoles empataron las tradiciones mesoamericanas con las europeas, dando lugar a la celebración actual. La ofrenda se monta del 30 de octubre al 2 de noviembre y contiene elementos como la flor de cempasúchil, pan de muerto, calaveritas de azúcar, retratos y platillos favoritos para agasajar a los difuntos.