Este documento narra la historia de Amelia, una monita que nació en un circo pobre y que siempre ha soñado con ser trapecista. A pesar de que Genovevo, el hipopótamo dueño del circo, le prometió que podría subir al trapecio cuando cumpliera un año y medio, cuando llega ese momento le dice que aún es demasiado pequeña y débil. Amelia sigue esperando con ilusión su oportunidad.