El documento enfatiza la importancia de andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne. Andar en el Espíritu significa obedecer a Dios mediante el estudio de Su palabra y vivir de acuerdo a Ella, mientras que satisfacer los deseos de la carne conduce al pecado. El documento también lista las frutas del Espíritu como el amor, gozo, paz, paciencia y otras cualidades que deben cultivarse para andar en el Espíritu.