Las enfermedades tropicales, como el dengue, leptospirosis, malaria, chikungunya y cólera, se propagan en regiones cálidas y húmedas debido a factores ambientales y biológicos, afectando a toda la población sin distinción. Estas enfermedades presentan síntomas graves, y en muchos casos no hay tratamientos específicos ni vacunas disponibles; el manejo incluye hidratación y atención médica oportuna. La prevención se centra en el control de vectores y la mejora de las condiciones sanitarias y ambientales.