La animación 2D se logra dando la ilusión de movimiento a imágenes mediante técnicas como el dibujo animado o la animación con recortes. En el dibujo animado, cada fotograma se dibuja a mano y se fotografía para crear la ilusión de movimiento al reproducirlos secuencialmente. La animación en volumen o stop motion anima objetos tridimensionales capturando fotogramas con pequeños cambios de posición entre cada uno para simular el movimiento al reproducirlos.