Este documento presenta una antigua bendición celta que desea prosperidad, buena fortuna y protección divina. Desea que el camino siempre esté despejado, que los amigos permanezcan fieles y que los problemas se alejen. Pide que Dios guíe suavemente al bendecido y que viva plenamente por el tiempo que desee con recuerdos felices y olvidando lo triste. Concluye deseando cien años de vida llenos de dicha, protección, abundancia y la compañía de los seres queridos.