Los antónimos son palabras con significados opuestos que pertenecen a la misma categoría gramatical, como alegría y tristeza o grande y pequeño. Existen tres clases de antónimos: graduales como blanco y negro que admiten grados intermedios; complementarios donde el significado de una palabra elimina el de la otra, como vivo y muerto; y recíprocos que designan una relación desde puntos de vista opuestos que implican la existencia del otro, como comprar y vender.