Antoni Tàpies exploró diversas influencias artísticas y filosóficas a lo largo de su carrera, incluyendo el romanticismo alemán, el psicoanálisis, el budismo y el arte oriental. Su obra pictórica y gráfica evolucionó a través de varias etapas, desde collages inspirados en Klee hasta abstracciones que enfatizaban la materia y objetos cotidianos. Tàpies siempre buscó expresar conceptos como el dolor, la separación y la comunicación a través de formas, signos y materiales