El museo arqueológico La Merced expresa su tristeza por la muerte del árbol de chiminango, que se encontraba enfermo y representaba un riesgo para los visitantes. A través de un poema de Antonio Machado, se rinde homenaje al árbol, simbolizando su resiliencia y el ciclo de la vida. El documento destaca la conexión emocional con la naturaleza y la esperanza de renacimiento.