Con el Edicto de Milán en el 313, se aceptó en todo
el Imperio Romano la religión católica. A partir de
entonces los cristianos utilizan la tipología arquitectónica
basilical para la construcción de los nuevos templos. Se
entiende por basílica cristiana propiamente dicha en
sentido arquitectónico toda planta rectangular con uno o
más ábsides en el testero y con naves a lo largo
determinadas por columnas. Las cubiertas eran
generalmente planas, aunque podían tener bóvedas en
algunos casos.

La distribución interior de las basílicas en los primeros siglos de la paz, siguiendo el
modelo de las constantinianas, es como sigue:

   1. el atrio, con su entrada
   2. el nártex o vestíbulo interior
   3. justo después, las tres puertas correspondientes a las tres naves
   4. las tres naves. Eran los espacios en que se dividía el volumen de la iglesia,
      separadas por columnas y, a veces, por verjas y cortinajes.
   5. el coro de los cantores
   6. el bema o ábside o presbiterio elevado con dos o tres gradas con su arco de
      triunfo sobre la entrada y su único altar en medio cubierto con un templete o
      baldaquino, y situado sobre la cripta o sepultura de un mártir .
   7. los ábsides laterales o nichos para servir de sacristías donde se colocaban las
      vestiduras y diferentes objetos sagradas o sacrificios y ofrendas de los fieles. No
      siempre existían los ábsides secundarios ni se destinaban en todo caso a servir de
      sacristía. Pero en algunas iglesias se colocaban a los lados del presbiterio dos
      altares menores para la preparación y terminación del sacrificio



        Con el tiempo, las plantas seleccionadas para
realizar edificios religiosos cambiaron, eligiéndose plantas
de tipo centralizado (octogonales, etc..) o las plantas de
cruz latina. Alguno de los elementos más importantes son:

        El ábside: es la parte de la iglesia situada en la
cabecera. Generalmente tiene planta semicircular pero
puede ser también poligonal. Puede estar rodeado de unas
capillas pequeñas, llamadas absidiolos.
Una bóveda es una obra de mampostería o fábrica de
                           forma curva, que sirve para cubrir el espacio comprendido
                           entre dos muros o una serie de pilares alineados. Es una
                           estructura muy apropiada para cubrir espacios arquitectónicos
                           amplios con piezas pequeñas. La bóveda de cañón o bóveda
                           de medio cañón tiene sección semicircular, generada por la
                           prolongación de un arco de medio punto a lo largo de un eje,
                           así, semeja medio cilindro. Como todas las estructuras basadas
                           en el arco, el empuje se dirige hacia los muros que la
                           sostienen, que deben soportar una gran presión, no sólo
vertical, sino también lateral. Para contrarrestarla, se utilizan varios procedimientos. La
primera solución consiste en aumentar el grosor y el peso de los muros: para ello, la
bóveda de cañón se construye generalmente con arcos de refuerzo, denominados arcos
fajones o torales, apoyados generalmente en pilares o pilastras, y reforzados al exterior
con contrafuertes.



La cúpula es una cubierta que utilizamos para cubrir un espacio de
planta circular o poligonal. Suele aparecer en el centro de una
planta de cruz latina o griega, y se denomina cimborrio.




El transepto es la nave transversal que en las iglesias cruza a la principal
                     ortogonalmente     (perpendicularmente).    Se    denomina
                     cimborrio a aquella construcción que en una iglesia se eleva
                     sobre el crucero del templo, independientemente de la planta:
                     es decir, donde se cruzan la nave principal y el transepto.
                     Generalmente al exterior el cimborrio se ve como una torre
                     alta

Arquitectura

  • 1.
    Con el Edictode Milán en el 313, se aceptó en todo el Imperio Romano la religión católica. A partir de entonces los cristianos utilizan la tipología arquitectónica basilical para la construcción de los nuevos templos. Se entiende por basílica cristiana propiamente dicha en sentido arquitectónico toda planta rectangular con uno o más ábsides en el testero y con naves a lo largo determinadas por columnas. Las cubiertas eran generalmente planas, aunque podían tener bóvedas en algunos casos. La distribución interior de las basílicas en los primeros siglos de la paz, siguiendo el modelo de las constantinianas, es como sigue: 1. el atrio, con su entrada 2. el nártex o vestíbulo interior 3. justo después, las tres puertas correspondientes a las tres naves 4. las tres naves. Eran los espacios en que se dividía el volumen de la iglesia, separadas por columnas y, a veces, por verjas y cortinajes. 5. el coro de los cantores 6. el bema o ábside o presbiterio elevado con dos o tres gradas con su arco de triunfo sobre la entrada y su único altar en medio cubierto con un templete o baldaquino, y situado sobre la cripta o sepultura de un mártir . 7. los ábsides laterales o nichos para servir de sacristías donde se colocaban las vestiduras y diferentes objetos sagradas o sacrificios y ofrendas de los fieles. No siempre existían los ábsides secundarios ni se destinaban en todo caso a servir de sacristía. Pero en algunas iglesias se colocaban a los lados del presbiterio dos altares menores para la preparación y terminación del sacrificio Con el tiempo, las plantas seleccionadas para realizar edificios religiosos cambiaron, eligiéndose plantas de tipo centralizado (octogonales, etc..) o las plantas de cruz latina. Alguno de los elementos más importantes son: El ábside: es la parte de la iglesia situada en la cabecera. Generalmente tiene planta semicircular pero puede ser también poligonal. Puede estar rodeado de unas capillas pequeñas, llamadas absidiolos.
  • 2.
    Una bóveda esuna obra de mampostería o fábrica de forma curva, que sirve para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o una serie de pilares alineados. Es una estructura muy apropiada para cubrir espacios arquitectónicos amplios con piezas pequeñas. La bóveda de cañón o bóveda de medio cañón tiene sección semicircular, generada por la prolongación de un arco de medio punto a lo largo de un eje, así, semeja medio cilindro. Como todas las estructuras basadas en el arco, el empuje se dirige hacia los muros que la sostienen, que deben soportar una gran presión, no sólo vertical, sino también lateral. Para contrarrestarla, se utilizan varios procedimientos. La primera solución consiste en aumentar el grosor y el peso de los muros: para ello, la bóveda de cañón se construye generalmente con arcos de refuerzo, denominados arcos fajones o torales, apoyados generalmente en pilares o pilastras, y reforzados al exterior con contrafuertes. La cúpula es una cubierta que utilizamos para cubrir un espacio de planta circular o poligonal. Suele aparecer en el centro de una planta de cruz latina o griega, y se denomina cimborrio. El transepto es la nave transversal que en las iglesias cruza a la principal ortogonalmente (perpendicularmente). Se denomina cimborrio a aquella construcción que en una iglesia se eleva sobre el crucero del templo, independientemente de la planta: es decir, donde se cruzan la nave principal y el transepto. Generalmente al exterior el cimborrio se ve como una torre alta