Este documento discute los efectos negativos de tener un mal jefe en el lugar de trabajo. Un mal jefe puede causar baja moral, productividad y competitividad entre los empleados. Solo una pequeña fracción de empleados se sienten satisfechos con su trabajo o empresa. Para ser un buen líder, un jefe debe tratar a los empleados con respeto, escuchar sus ideas y crear un ambiente de confianza donde puedan cumplir sus objetivos.