El documento resume el arte hispánico entre los siglos VII y X, describiendo tres estilos principales: el arte visigodo, el arte asturiano y el arte mozárabe. El arte visigodo se caracteriza por iglesias con plantas variadas y ábsides cuadrados, mientras que el arte asturiano utiliza plantas basilicales y el arte mozárabe fusiona elementos cristianos y musulmanes como el arco de herradura.