El documento describe las características y actitudes necesarias para un buen diálogo filosófico. Señala que un diálogo filosófico debe ser un método para acceder y construir conocimiento, reconocer y vincularse con los demás, centrarse en preguntas filosóficas, tener un carácter indagatorio, y estimular la reflexión y replanteamiento de ideas. También destaca la importancia de la apertura, el espíritu crítico, el respeto, la prudencia, la capacidad de escuchar, y la riguro