Este documento compara dos versiones de la teoría del capital humano desarrolladas en las décadas de 1950-1960 y desde 1980. Analiza cómo ambas consideran a la educación como motor de progreso económico y social, y cómo definen las calificaciones necesarias para el trabajo. Sin embargo, también explora las diferencias en cuanto al papel del Estado y la configuración de la demanda educativa, así como las críticas a la primera versión por no considerar factores sociales como la desigualdad.