El trauma torácico representa el 75% de la mortalidad total en traumas, donde un 80% de las lesiones pueden manejarse sin cirugía. La identificación y el tratamiento de lesiones como neumotórax y hemotórax son cruciales, siendo necesarios procedimientos quirúrgicos para el 15-20% de los casos. El manejo inicial incluye la analgesia, la movilización de secreciones y la monitorización, mientras que intervenciones quirúrgicas pueden ser requeridas en casos de hemorragia masiva o condiciones inestables.