El documento discute la corrupción administrativa como un problema crítico que crece en ausencia de tejido institucional y bajo sistemas populistas, con efectos negativos en la economía y la moral. Propone la auditoría forense como una herramienta para combatir la corrupción, enfatizando la importancia del control interno y la responsabilidad social. Destaca la necesidad de cambios en la comunidad y en los salarios de los funcionarios, además de fortalecer principios éticos en el trabajo.