Ayacucho, capital del departamento homónimo en Perú, se caracteriza por su clima templado y sus altos valores histórico y arquitectónico, incluyendo una mezcla de influencias europeas y andinas. La ciudad es famosa por su Semana Santa, considerada la segunda más importante del mundo, y por su rica tradición artesanal que incluye retablos y esculturas en piedra de huamanga. Además, Ayacucho es un centro cultural que alberga festividades, monumentos históricos y una población que mantiene vivas sus tradiciones ancestrales.