El documento describe la evolución del sistema bancario mexicano entre las décadas de 1940 y 1960. Inicialmente, existían bancos privados y públicas instituciones de crédito especializadas. La ley bancaria de 1941 promovió la especialización pero también llevó al surgimiento de muchas sociedades financieras. En las décadas siguientes, los bancos formaron grupos financieros que ofrecían diversos servicios financieros, marcando el paso hacia un modelo de banca universal.