Las barras bravas surgieron en Perú en la década de 1960 como grupos de simpatizantes que alentaban a sus equipos con cánticos, pero desde finales de la década de 1980 comenzaron a volverse más violentas, llegando a enfrentamientos con armas de fuego que causaron muertes. A pesar de los esfuerzos por regularlas, la violencia entre barras bravas continúa cobrando víctimas inocentes.