La arquitectura barroca se caracteriza por el uso de líneas curvas, grandes dimensiones y suntuosos materiales como el mármol y bronce dorado. En pintura, destacan el uso del claroscuro y temas religiosos tratados de forma dramática. En escultura, Bernini logra efectos luminosos y de movimiento a través de detalles realistas y la integración de espacio, tiempo y luz.