El documento describe el estilo barroco en Francia. Comenzó en el siglo XVII y se caracterizó por el uso de formas curvas en la arquitectura y decoración. Los edificios más representativos incluyen el Palacio de Versalles y la Iglesia de los Inválidos en París. El barroco francés tiende a ser más sobrio que el italiano, con fachadas más severas y plantas menos complicadas.