Este documento ofrece consejos para calmar a un bebé que llora constantemente o tiene cólicos. Sugiere reconocer los propios límites, buscar apoyo, y recordar que la mayoría de los bebés se calman a las 6 semanas. Además, recomienda prestar atención a las señales del bebé para determinar sus necesidades, como hambre, sueño o dolor, y utilizar técnicas de reconfortamiento como envolverlo, acunarlo o generar ruido blanco.